Tabaco: sin acuerdo en la primera reunión, esta semana siguen las negociaciones por el precio de acopio
Sin un acuerdo en la primera reunión, realizarán una nueva reunión esta semana para continuar con las negociaciones por el precio de acopio del tabaco, en un contexto de fuertes diferencias entre los sectores y creciente preocupación entre los productores.
El encuentro inicial entre las entidades que representan a los tabacaleros y las empresas acopiadoras terminó sin un número sobre la mesa. La mesa de diálogo, que se repite cada año en Misiones en esta etapa de la campaña, dejó en evidencia una distancia importante entre lo que pretenden los productores y lo que está dispuesta a reconocer la industria.
Antes de hablar de porcentajes, las partes repasaron el escenario productivo de la zafra: calidad del tabaco, volúmenes obtenidos y, sobre todo, la estructura de costos que debieron afrontar los colonos. Insumos, labores culturales, energía, transporte y mano de obra fueron parte del análisis que sirvió de respaldo para los planteos.
Desde el sector productivo sostienen que el desfasaje con la campaña anterior es significativo. Por eso, el pedido fue de un aumento del 50% respecto al precio de la zafra pasada, entendiendo que solo así se podría cubrir la suba de costos y dejar un margen que haga sostenible la actividad.
La industria, en cambio, se movió con mayor cautela. La propuesta inicial fue de un 15% de incremento, un número que quedó lejos de las expectativas de las organizaciones tabacaleras y que derivó en un clima de negociación firme, aunque sin ruptura.
Frente a este escenario, se acordó pasar a un cuarto intermedio. La intención es que en la próxima reunión, prevista para esta misma semana, cada sector acerque posiciones y se pueda avanzar hacia un valor de referencia que permita comenzar con mayor previsibilidad la etapa de acopio.
El Gobierno provincial también formó parte de la reunión. El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, dejó sentada la postura oficial de no habilitar a acopiadores que hayan incumplido compromisos con los productores, un mensaje que apunta a ordenar el circuito comercial.
Al mismo tiempo, el funcionario transmitió confianza en el proceso de diálogo. Destacó que existe una instancia de conversación abierta entre las partes y remarcó la expectativa de que se logre un precio que reconozca el esfuerzo de quienes sostienen la producción en el territorio.
Mientras la discusión formal sigue su curso, en las chacras se vive otra realidad que suma preocupación. Con el tabaco ya curado y listo en muchos casos, comenzaron a aparecer ofertas informales de compra directa, difundidas incluso a través de redes sociales, con la promesa de pago inmediato en efectivo.
Detrás de esos avisos se mueven los llamados intermediarios. Llegar al fardo de tabaco implicó meses de trabajo: desde la siembra y el cuidado de los plantines hasta la cosecha y el curado en galpones, en un proceso que demanda dedicación diaria y el compromiso de toda la familia productora.
Estos compradores informales suelen aprovechar momentos de necesidad económica para ofrecer valores por debajo de los que finalmente podría fijarse en el circuito oficial. Además de operar sin habilitación, evadiendo controles e impuestos, se quedan con una parte de la renta y con beneficios que deberían corresponder al productor, desvirtuando el sistema.
Por eso, en el sector crece la idea de que alcanzar un acuerdo de precios lo antes posible no solo dará certidumbre comercial, sino que también servirá como freno a estas maniobras. Con un valor definido y reglas claras, habrá menos margen para que los especuladores sigan avanzando sobre el trabajo de meses de las familias tabacaleras.


