El acopio de tabaco en la CTM avanza con hasta 300 toneladas diarias y refleja una campaña alentadora
Con entregas sostenidas y buenos niveles de calidad, productores de distintas zonas avanzan con la comercialización de su cosecha mientras la Cooperativa Tabacalera registra un importante volumen diario de compra y expectativas positivas para la campaña.
El acopio de tabaco transita sus primeras semanas con un ritmo sostenido de entregas y un balance productivo alentador en distintos puntos de la provincia. Productores destacan buenos rindes y calidad de hoja, mientras desde el sector industrial señalan un volumen creciente de comercialización que refleja el desempeño positivo de la campaña.
Durante la segunda semana consecutiva de acopio, la Cooperativa Tabacalera de Misiones mantiene jornadas intensas de recepción, con productores que llegan desde diversas localidades para vender su producción. Según explicó el ingeniero René Urbieta, gerente de Agronomía, diariamente se compran entre 280 y 300 toneladas de tabaco, consolidando un flujo constante de ingreso.
La actividad comienza temprano. Desde las 6 de la mañana y hasta las 14 horas se realiza la compra de manera ininterrumpida, con un sistema de turnos organizado por técnicos de campo que permite ordenar la llegada de productores y agilizar el proceso de comercialización. En muchos casos, quienes provienen de zonas alejadas arriban incluso la noche anterior para asegurar su lugar.
En el predio de acopio se repite una postal característica de cada temporada: camiones cargados, familias productoras esperando su turno y fardos cuidadosamente preparados tras meses de trabajo en las chacras. Allí se concreta el cierre del ciclo productivo iniciado meses atrás.
Desde 2 de Mayo, el productor Benjamín Olivera destacó que la campaña dejó resultados superiores a lo esperado. Con unas 40.000 plantas cultivadas, estima alcanzar alrededor de 4.700 kilos de producción total, con rindes que superan los mil kilos cada diez mil plantas. “La producción fue muy buena, hubo mucha lluvia durante el crecimiento y el tabaco se desarrolló bien”, señaló.
Olivera trabaja junto a su hijo y ya realizó entregas parciales. Según explicó, aún resta tabaco por preparar, condicionado por las condiciones climáticas, aunque la calidad obtenida hasta el momento fue calificada como “buenísima”, con promedios favorables en las primeras ventas.
Una realidad similar describió Matías Müller, productor de la zona de Santa Rita, quien entregó cerca de 5.000 kilos correspondientes a toda su producción anual. Tras plantar 50.000 plantas, aseguró haber obtenido un rendimiento satisfactorio, superando los 100 gramos por planta, considerado un parámetro técnico positivo dentro de la actividad.
El trabajo familiar continúa siendo el eje del sistema productivo tabacalero. Müller explicó que las tareas se realizan mayormente en familia, incorporando mano de obra adicional únicamente durante la cosecha, una dinámica que se repite en gran parte de las chacras tabacaleras.
No todos los casos estuvieron exentos de dificultades. Abelino Parra, productor de 25 de Mayo con más de 30 años en la actividad, señaló que el exceso de lluvias durante la etapa de cosecha deterioró parte de las hojas inferiores, reduciendo el rendimiento esperado. Aun así, valoró que la calidad general permitió sostener un resultado aceptable. “Hubo años buenos y malos, pero en general siempre se sale adelante”, resumió.
Desde la cooperativa explicaron que el precio final que recibe cada productor depende de la clasificación del tabaco por calidad y posición de hoja. “El productor hace fardos separando las distintas calidades y también por posiciones de la planta, porque cada una tiene características diferentes”, detalló el ingeniero René Urbieta. Los fardos, de entre 30 y 40 kilos, son evaluados individualmente en cintas de compra, donde compradores especializados asignan el grado correspondiente según características de fumado y estado del producto.
El promedio final surge de la combinación de todas las calidades entregadas, ya que cada categoría posee un valor distinto dentro del mercado. “Cada clase tiene un precio y el valor final que percibe el productor resulta del promedio de todas las calidades que trae”, explicó Urbieta, al señalar que el sistema busca reconocer el trabajo de preparación realizado previamente en las chacras.
En cuanto a la calidad general observada en estas primeras semanas, desde el área técnica indicaron que el tabaco presenta buenas condiciones de curado, aunque advirtieron sobre algunos casos de humedad excesiva en los fardos. “Estamos viendo buena calidad de tabaco ya curado, pero a veces, en el afán de vender rápido, se humedece artificialmente y eso termina jugando en contra”, sostuvo. Cuando esto ocurre, el material debe volver a prepararse antes de poder comercializarse.
Con pagos que se concretan a las 48 horas de realizada la entrega y un volumen diario sostenido, el acopio avanza consolidando un escenario productivo favorable. “El productor vende su producción, firma la liquidación y a las 48 horas ya está cobrando”, destacó Urbieta, al remarcar que el ritmo actual de compra refleja una campaña productiva positiva y un flujo constante de comercialización en toda la provincia.










