Un fiesta solidaria, única, memorable, que entró en la historia de El Soberbio...
Memorable, sublime, majestuoso. Histórico, con
La fiesta solidaria a beneficio del músico local Carlos Evando “Wando” Borges, quien padece de un tumor en el intestino (los resultados de la biopsia se conocerán dentro de pocos días), superó todas las expectativas, de propios y extraños. Porque durante casi 12 horas participaron, presenciaron y apoyaron miles de personas, que fueron yendo y viniendo, y que colaboraron de la más diversa manera.
Los organizadores en un principio aspiraban recaudar entre 200 y 300 mil pesos, que sería el dinero necesario para una eventual cirugía, ya que él no cuenta con obra social. Pero el apoyo, el cariño y la solidaridad del pueblo soberbiano fue de tal magnitud, que, en bruto se llegó a una recaudación de un millón cien mil pesos, de los cuáles le quedaron netos 742 mil pesos a la familia de Wando.
DE TODAS PARTES…
Y lo más destacable es que en esta verdadera fiesta-celebración-homenaje, fue algo que salió de un grupo reducido de personas (familiares, amigos y allegados), no contó con la presencia de ningún político ni de ningún partido, y toda la gente (unas 4 mil personas) se sumó espontáneamente y colaboró como nunca pudimos ver antes, en 30 años de periodismo.
“Fandango, trago y mulher…” reza una canción brasileña muy popular…
Bueno: “Fútbol, música y cantina” parece ser la combinación perfecta para el soberbiano/soberbiana medio. Y así fue nomás. Porque desde las 9 de la mañana hasta el anochecer, casi una treintena de equipos (20 de varones y 10 de mujeres) compitieron y se divirtieron en la cancha contigua al polideportivo municipal. Y al ladito nomás, la estructura de la cantina (de espaldas al Espacio Verde), venta de choripanes y el escenario donde tocaron las cuatro bandas locales. Mientras que en el predio de la iglesia católica crujía el asado, vacuno, de cerdo y de pollo. Fueron casi un millar de espetos…
La cerveza fue la vedette de la jornada y los más de 40 grados ayudaron bastante... Fueron más de 2 mil quinientas latas de Brahma vendidas, que “motivaron” a los parroquianos y de alguna manera los liberó para que literalmente liquiden los últimos 300 números de la rifa (fueron 1.500 números a 200 pesos) que cedió 26 premios, todos donados por una comunidad empática, solidaria y generosamente colaboradora.
Quienes le dieron más emoción y brillo a la jornada fueron los artistas locales. Arrancó Alexandre Solista, y luego siguieron Darío Batista y Banda, Elías Cruz, Los Pioneros y un par de bandas brasileñas.
En la previa, durante y después se hizo cargo del sonido y el micrófono el popular Piris, quien se encargó de hacer de locutor junto a Walter Kesterke, tanto para rematar las rifas y el casco y realizar la última colecta récord (52 mil pesos en 10 minutos) el sorteo de los 26 premios. Y el mayor, el simbólico, la guitarra de Wando, se la ganó la joven Maira Rodríguez.
Wando se acercó apenas pasado el mediodía junto a su esposa Eliani, pero como le afecta mucho a su dolencia el calor, no se bajó del auto y solamente pidió saludar y agradecer a amigos por esta noble iniciativa y por la enorme colaboración generalizada.
En lo personal fue una jornada inolvidable, ya que, después de haber padecido una desgracia con suerte hace casi cuatro meses, nos reencontramos con cientos o miles personas, quienes nos saludaron con afecto, buscando interiorizarse sobre el estado de salud y sobre la recuperación del brazo afectado: alumnos, ex alumnos, sus padres o familiares, amigos, colegas, ex clientes de Manduka, muchísima gente. Fue como una caricia al alma, por eso entendemos la emoción de Wanda por la tremenda convocatoria.
Caída la noche, tipo 20.40, con todo el mundo ya extenuado (la mayoría empachado de cerveza) se cerró una jornada simplemente con


